Lima (ANDINA). El elevado número de conflictos sociales obliga a priorizar la aprobación de la Ley de Consulta Previa para prevenir su surgimiento y "tener un instrumento de paz", manifestó hoy el sacerdote Gastón Garatea, quien integró diversas mesas de diálogo para solucionar estos problemas.
“Esa es la fórmula adecuada para controlar mejor los conflictos. Con esa norma vigente ya se pueden dialogar directamente con las comunidades nativas, indígenas y campesinas, sobre decisiones que pueden afectar su ancestral estilo de vida”, expresó.
Agregó que la aprobación del dictamen respectivo, que no fue votado en la última sesión del pleno del Congreso, significaría entregarle a las comunidades y al país un "instrumento legal que ayudará a la paz".
En ese sentido, dijo que si la norma estuviera vigente, muchos de los conflictos sociales se hubieran prevenido con las consultas a la población.
Basado en su experiencia en las mesas de diálogo, dijo que si se concreta la aprobación, se logrará un revolucionario cambio cualitativo a favor de las comunidades nativas, y además contribuirá a solucionar los conflictos sociales.
Mencionó que la consulta previa es un derecho que proviene de un convenio suscrito por el Estado con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y que constantemente es invocado precisamente por esas comunidades en conflicto.
El prelado también opinó que es necesario escuchar a los poblados, pero con el tiempo distendido, sin apuros, y reconociendo sus diferencias culturales con el resto del país.
“Aunque suene obvio, es necesario escucharlos, por el tiempo que sea necesario. Eso no se agota en un día o dos, sino en una o dos semanas, y no llevar a sus representantes a un hotel para dialogar, sino reunirse con toda la población en la plaza del pueblo”, opinó.
Garatea también consideró necesario que las mesas de diálogo sean integrados por antropólogos para comprender la idiosincrasia de la población, y no solo por abogados o juristas.
El sacerdote católico comentó que la relación de una comunidad o de un pueblo con su entorno es casi “umbilical”, lo cual debe ser comprendido y reconocido por las autoridades antes de tomar una decisión que afecte su entorno.